Seguimos con el ojo
el 9 nov En: Documentos - sin comentarios

El tamaño de los ojos en aves es proporcionalmente muy grande en relación al cuerpo. Ocupando aproximadamente el 15% de la masa craneal en comparación a los ojos que es de el 2% de la masa craneal.
En Águilas y Halcones son tan grandes como en humanos. La bola del ojo ocupa los orbítales casi en su totalidad, por lo que el movimiento del ojo es limitado.
La posición lateral de los ojos permite visión lateral mejor que hacia el frente. Muchas aves observan objetos cercanos con un solo ojo, por lo que la visión monocular es usada en este caso. La visión monocular es inferior que la binocular en percibir profundidad y tridimensional Para corregir la pobre percepción de profundidad observan el objeto desde dos ángulos diferentes moviendo la cabeza hacia arriba y hacia abajo.
En términos generales se puede dividir el ojo en la parte anterior, formada por la cornea, lente, y parte posterior o cuerpo restante. Las dos partes están divididas por un anillo óseo (anillo esclerótico). Hay músculo estriado (músculos de Crampton y Brucke) adherido a este anillo que ayudan a enfocar al ojo. En la parte posterior y proyectándose desde cerca del nervio óptico está el pecten. Cornea, lente e iris – En las aves tanto la cornea como el lente cambian su curvatura para enfocar, solo el lente lo hace en los mamíferos. Cuando los músculos de Crampton se contraen aumenta la curvatura de la cornea y por ende su poder refractario. El ajuste del lente es controlado por los músculos de Brucke. La forma de la pupila es redonda en casi todas las aves.
Retina y fovea – La mayor cantidad de células fotorreceptoras por unidad de área en la retina del ave hace suponer una visión excelente, superior a los mamíferos. Esto permite al ave formar imágenes claras, no importa el lugar de la retina donde incida la luz. Esta es una depresión cóncava con alta densidad de conos, y el lugar donde se obtiene mayor agudeza visual (capacidad de percibir detalles minúsculos a distancia). La mayoría de las aves la tiene en cada ojo, cerca del nervio óptico, es más profunda e histológicamente más compleja en aves con gran agudeza visual; Ej.: carpinteros. Las aves que en vuelo tienen que hacer ajustes continuos en distancia tienen dos foveas, una central y otra temporal; águilas, halcones, gaviotas, zumbadores, vencejos, golondrinas. Estas aves tienen los ojos en la parte anterior de la caja craneal y su visión binocular es excelente. Las imágenes de visión binocular se reciben en la temporal e imágenes de visión monocular en la central. Pecten Esta estructura es única entre vertebrados. Tiene forma de radiador, y está localizada cerca del nervio óptico. La opinión más aceptada sobre la función, es que provee de nutrientes y oxígeno al ojo. También se cree que recoge desperdicios metabólicos. A diferencia de la vascular en la retina de mamíferos, en aves carece de vasos sanguíneos. Se especula que interfiere menos con las funciones visuales que una red de capilares en la retina.
Por la alta cantidad de conos en la retina del ave, se presume que la visión en las aves es a colores. La retina de aves nocturnas posee una cantidad mayor de bastoncillos que de conos. Los bastoncillos son fotorreceptores sensitivos a cambios en intensidad de luz. Los conos poseen gotas de aceite en las que hay pigmentos inmersos. Se desconoce la función de éstas gotas de aceite.
Los misterios migratorios de los animales son una interrogante que en muchos casos la ciencia no ha podido resolver. Especialmente en las aves, animales que recorren distancias de miles de kilómetros a lo largo del planeta, y que aún no se conoce con exactitud cuáles son los móviles que las guían hacia los lugares que escogen. Se dice que hay estudios que acreditan que las aves pueden ver el campo magnético de la Tierra y que se guiarían en base a este para orientarse en sus migraciones, sirviéndole como una brújula en sus extensas travesías.
¿Cual es el secreto? Al parecer tienen unos fotorreceptores sensibles a la luz azul, los cuales pueden percibir el campo magnético de la Tierra, en las aves, estos están ubicados en la retina y en unas neuronas ubicadas en el cerebro, que se interconectan con la retina mediante el tálamo, Esta conexión hace que las aves puedan percibir este fenómeno de nuestro planeta para guiarse en sus migraciones. Aunque en la actualidad los biólogos siguen investigando este secreto que esconde la naturaleza.
Saludos cordiales
Vicente Vega Santana
Gran Canaria

predisponentes como mala higiene, desnutrición, enfermedades coexistentes y tratamientos prolongados con antibióticos, todo esto contribuye con su proliferación.
desconocidos. La mayoría de los médicos veterinarios especializados en palomas, no han oído hablar al respecto. Se trata de un parásito, el cual es conocido por los parasitólogos con el nombre científico "Cheislospirura spinosa". De Argentina recibimos un interesante informe sobre este parásito, de un gran especialista en enfermedades de las palomas y en asistencia médica de las mismas, el cual al mismo tiempo, es colombófilo, el Dr. Guillermo Panettieri de Buenos Aires. Publicamos aquí sus informaciones y las completamos con un comentario de nuestro colega, el Prof. Dr. G. Van Grembergen, el cual es todavía considerado en Bélgica, el más grande parasitólogo de palomas.
completamente su ciclo de vida, requieren por ejemplo algunos insectos. Al respecto no se sabe demasiado en nuestra zona, porque acá se encuentran demasiado poco.
dentro de todas las especies llamadas a efectuar esta técnica, consistente en cruzar, durante un cierto número de generaciones sucesivas: hermanos con hermanas, padres e hijas, madres con hijos. La consanguinidad se encuentra en la base de la creación, de la estandardización y de la mejora de todas las razas animales. Examinemos las ventajas y los inconvenientes que pueden acarrear. Se sabe que todos los caracteres morfológicos (colores, forma, etc.) o fisiológicos (prolifericidad, aptitud a cebar las crías, calma, etc.) son gobernados por genes o unidades hereditarias, localizados sobre los cromosomas; cada carácter puede ser regido por uno o por varios genes. Por ejemplo, el color de la paloma jacobina plateada es debido a la conjunción de varios genes:
hijas. Si se recruza juntos esos descendientes, está claro, sin que haya necesidad de reexplicar las leyes genéticas, que de tiempo en tiempo, al azar de los aparejamientos, habrá recombinación de dos genes recesivos letales, esos que no existían en un solo ejemplar en los padres y que determinarán la muerte del embrión. Cuanto más se prolongue la filiación de los individuos portadores, es decir, cuantos más descendientes se saquen, más se multiplicará la probabilidad de peligro de esas combinaciones mortales entre los acoplamientos de hijos y nietos. 










